• Daniela Escobar y Montserrat Fernández

Ecos de Iris e Ideal femenino a través del rescate de la revista Feminiflor


Utama. Comunidad de lectores realiza una investigación de rescate y visibilización de la primera agrupación de mujeres periodistas en Bolivia, Centro Artístico e Intelectual de Señoritas de Oruro, a través de su revista Feminiflor (1921-1923), celebrando además el centenario de sus publicaciones.

En septiembre de 1922, en el No. 15 de la revista Feminiflor (1921-1923), aparece el texto anónimo, “Periodismo femenino”, donde se nombra un hacer de la escritura de la revista como “el llamado a las mujeres intelectuales” de la época. ¿A qué o para qué se las llama? A y para la escritura. Salir de la esfera íntima o resignificarla fue una necesidad para las mujeres de la época que tuvieron acceso al estudio y comprendieron que la escritura era el hilo de Ariadna para salir del laberinto. La escritura fue el acceso directo a la esfera pública, acceso sutil que no se catalogaba como del todo negativo por el sujeto hegemónico, porque añadía al perfil de la mujer de la época un atributo decoroso y decorativo: la intelectualidad.

Las redactoras de Feminiflor: Betshabé Salmón, Laura de la Rosa Torres y Nelly López.

No es casualidad que el Centro Artístico e Intelectual de Señoritas de Oruro, que fundó la revista Feminiflor, fuera la primera agrupación de mujeres en Bolivia, en 1921. Al inicio del siglo XX, Oruro condensa una variada multitud de personas llegadas de prácticamente todo el mundo a causa de su principal actividad, la minería. Una idea de lo que es la modernidad, defendida y aplicada por los gobiernos de corte liberal, provoca la separación de la Iglesia y su control sobre la educación. En consecuencia, se convoca a expertos como Georges Rouma, pedagogo belga, para que transformen la manera de educarse en Bolivia, implantando modelos de Europa y Estados Unidos. También se envían becarios/as a Chile para que se formen como futuros/as maestros/as en las escuelas superiores. Las señoritas del Centro Artístico e Intelectual de Oruro son educadas por esta primera generación de maestras, con un nuevo paradigma educativo, gracias sobre todo a la situación privilegiada de sus familias.

El impulso para formar agrupaciones que publiquen sus pensamientos e ideas en revistas o periódicos se inspira en los movimientos de Estados Unidos y Europa y cobra relevancia a principios del siglo XX entre las mujeres de clase media de toda América Latina que habían sido educadas bajo preceptos seculares y modernizadores, es decir, “a la extranjera”. Este movimiento continental tiene exponentes en Ecuador, donde en 1905 se funda la revista La mujer; en México con Hogar, en 1913, y Mujer moderna, en 1915; en Puerto Rico, en 1919, comienza a circular Heraldo de la mujer; en Argentina el mismo año ve la luz Nuestra causa y en 1921 se publica Feminiflor por primera vez, como primer gesto boliviano de este gran movimiento continental y, por qué no decirlo, de clase.

La mayor parte de estas agrupaciones se identifica, en distintos grados, como feminista, aunque es necesario aclarar que el feminismo de las mujeres de clase media latinoamericanas tiene características únicas. En gran medida, la inspiración de estas agrupaciones viene del movimiento sufragista de Estados Unidos, sobre todo del reclamo de la situación jurídica de la mujer, que tiene casi tan pocos derechos como un niño.

Las mujeres bolivianas, aunque también las chilenas y ecuatorianas, entre otras, se distancian de los aspectos más radicales del movimiento sufragista; de hecho, las consideran antifeministas, seres masculinizados con los que no quieren ser confundidas, seres que repudian su feminidad. Para las señoritas del Centro Artístico e Intelectual de Oruro, el ser mujer no se separa de los roles establecidos por la sociedad: el matrimonio y la maternidad son los eventos más importantes de sus vidas. Lo que las hace modernas es la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, en tanto persiguen el derecho al voto, a la tenencia de bienes y custodia de los hijos, al trabajo y al divorcio.

En suma, la mujer instruida potencializa el perfil de madre y esposa, mientras se le permite emitir voz ante temas de orden público en las revistas que dirigen. Por supuesto, las mujeres del Centro Artístico e Intelectual de Señoritas de Oruro, a través de su revista Feminiflor, reconocen, desde el inicio, que su hacer con la escritura tiene fines activistas porque busca transformar activamente varios aspectos de la sociedad, específicamente la visión que se tiene de la mujer, como alguien pasivo, sentimental e ignorante, y extienden este hacer a sus compañeras del resto del país; promueven y solicitan la mímesis de su práctica y de su lucha.

En este sentido, en Feminiflor No. 15 se menciona la creación de tres revistas que responden al llamado: Pepita de Tarija, Iris de Cochabamba e Ideal Femenino de La Paz, todas publicadas por primera vez en 1921. En otros números de Feminiflor se encuentran los ecos de dos de estas producciones de mujeres: Iris e Ideal femenino. Los nominamos ecos porque, aunque en el artículo nombrado se utiliza el mismo sustantivo para metaforizar y promover la mímesis de su hacer con la escritura, en la actualidad no tenemos acceso o registro de esas revistas; por tanto, solo tenemos los ecos registrados por Feminiflor.

Por eso, Utama. Comunidad de lectores rescata los primeros escritos, de presentación y salutación, sobre y a las revistas Iris e Ideal femenino, incluidos en Feminiflor No. 7 de noviembre de 1921, No.15 de septiembre de 1922 y No. 22 de mayo de 1923.

Los textos que hacen referencia a Iris son cinco: “IRIS en su advenimiento”, escrito por Laura Graciela de la Rosa Torres, directora de Feminiflor; “Él lo manifestará”, de María Rosa, redactora de Iris; y tres salutaciones (una de Iris a las redactoras de Feminiflor y dos de ellas a Iris). Gracias al texto de Laura Graciela, fechado y localizado en Cala Cala el 14 de noviembre, sabemos que Iris fue presentada un día antes, en la inauguración del Centro Artístico y Cultural Iris, hecha en la campiña de María Teresa Urquidi, en Cala Cala. Es muy probable que Laura Graciela haya sido invitada a tal evento ante la promoción de la mímesis del hacer de la revista Feminiflor. Sabemos también que Iris, como otra agrupación de mujeres productoras en Cochabamba, representa “una falange” para Feminiflor, que destaca su hacer colectivo para la construcción de un lugar propio de la voz de la mujer.

Con el texto de María Rosa corroboramos que gracias al aliento de Feminiflor, Iris nace encarnando la tensión de la época ante el discurso de liberación de la mujer, ya que, aunque se presenta con la misión de contribuir con “la noble labor de enaltecer a la mujer”, exhibe sus dudas sobre las habilidades de escritura requeridas para ello, sobre la necesidad de dejar el espacio doméstico y sobre la función moralista de la revista para la sociedad. Por eso, al final, se deja en manos de los receptores la existencia de la revista. Finalmente, y gracias a los textos de salutación, conocemos los nombres de quienes formaron parte de la directiva del Centro Artístico y Cultural Iris -María Antonia Arteaga, María Teresa Urquidi, Elena Gutiérrez, Alcira Velarde, Mercedes Oblitas y Blanca Del Granado- y de quienes conformaron el cuerpo de redacción de su revista -Elena Gutiérrez, Teresa Urquidi y María Antonia Arteaga.

Los textos que hacen referencia a la revista Ideal Femenino son dos. El primero, "Ideal femenino", nombra al cuerpo de redacción -Ana Rosa Tornero, Matty Carmona Rodó y María Teresa Solari- y presenta las temáticas de los textos que componen la revista; los hay patrióticos, de comentario literario, de crónica, reflexivos, literarios, de economía doméstica. Por supuesto, Feminiflor celebra el nacimiento de la esta revista, acaso porque ve, a través del periodismo, “surgir a la mujer, reclamar sus derechos; no para que sea una ridícula parodia del hombre; ya lo hemos dicho, tampoco por satisfacer un capricho personal. ¡No!”.

El segundo texto, "Para Feminiflor", está escrito por la directora de Ideal Femenino, Ana Rosa Tornero, que al celebrar el segundo aniversario de Feminiflor destaca dos gestos con su hacer escritural: el primero hace referencia “al llamado”: “Al recordar este día el eco del regocijo repercute en los corazones de sus hermanas de anhelos y combate. Feminiflor, que dio el primer clarinazo de periodismo femenino, siente hoy el orgullo de los triunfadores; esa alborada de la juventud ciñe su frente con la aurora de la gloria”. Así revela el impulso que Feminiflor suscitó en sus coetáneas al promover la escritura, específicamente la mímesis de la revista, como el hilo de oro de Ariadna. El segundo gesto extiende la función de la escritura para la mujer y se la presenta como un arma para seguir existiendo: “Así como la flor muere con poesía, el soldado con heroísmo al lado de su fusil y el piloto desafiando al cóndor, del mismo modo las que esgrimimos la pluma debemos sacrificar, si es posible, nuestra vida en aras de nuestras aspiraciones, defendiendo con valor los fueros del heroísmo femenino”. Por supuesto, los bríos de Ana Rosa Tornero no se extinguieron y ella continuó existiendo y haciendo eco de ese hacer con la escritura y desde ella. Por eso, para cerrar este rescate queremos presentar la traducción de su biografía presentada en la investigación de maestría de María Elvira Álvarez, “Mouvement Féministe et droit de vote en Bolivie (1920-1952)” [Movimiento feminista y derecho al voto en Bolivia (1920-1952)].

[Ana Rosa Tornero] Nacida en La Paz, profesora y periodista, dedicó muchos años de su vida a intentar reformar la educación del país. Fue profesora de Filosofía y de Literatura, así como directora del colegio María Josefa Mujía de Sucre, de la Escuela Superior de la misma ciudad, de la Escuela Superior Uruguay en La Paz y de la escuela Zamudio de Cochabamba. Fue directora de la asociación Centro Ideal Femenino de La Paz y de su revista Ideal femenino. Fue miembro fundador del Ateneo Femenino; asimismo, fundó y dirigió la revista editada por este centro: Eco femenino.

Asistió como representante del Ateneo Femenino y de Bolivia a la Segunda Conferencia Panamericana de Mujeres en Lima, en 1924, y a la Liga Ibérica Hispanoamericana en México, en 1925. Participó igualmente en la Conferencia Internacional de Mujeres reunidas en Montevideo, en 1933. Cuando se declaró la Guerra del Chaco, como directora de la Escuela Superior Uruguay, organizó una manifestación contra Paraguay, en la plaza Murillo, donde desde el balcón presidencial Ana Rosa pronunció fervientes discursos patrióticos, junto a otras mujeres.

Durante todo el conflicto, trabajó como socorrista. Llegó varias veces a la zona de operaciones para rescatar heridos y llevarles alimentos y artículos de primera necesidad. También organizó las brigadas femeninas en varias ciudades del país, que aseguraban la función de los rescatistas en el frente. Cuando retornaba de sus viajes en el Chaco, hacía públicas sus experiencias y revelaba el estado de los soldados a través de la radio, los diarios y las conferencias que organizaba en el teatro Municipal. Preparó, además, muchas conferencias sobre temas patrióticos, con el fin de colectar fondos para las familias pobres de los movilizados. Para honrar su trabajo, el gobierno le entregó la condecoración al mérito militar con el grado de Caballera. Asimismo, el Estado Mayor le otorgó un diploma. Fue también una de las fundadoras del Centro Hispanoamericano (p. 392-393).


Ana Rosa Tornero en la película Wara Wara de 1933.

 

TEXTOS TRANSCRITOS Y EDITADOS DE LA REVISTA DE FEMINIFLOR


Periodismo femenino


El periodismo femenino es hoy realidad en nuestra patria, las mujeres de Bolivia han seguido con nobles ideales y en aras del progreso y mejoramiento moral e intelectual de la mujer la gran evolución que en el mundo entero viene haciendo el feminismo.

Las muchachas de Tarija, Cochabamba y La Paz han respondido satisfactoriamente al llamado que Feminiflor hizo al mundo femenino.

Fue en la exótica Tarija, donde las bellas muchachas con luz en el cerebro respondieron inmediatamente mediante la simpática publicación Pepita. En seguida fueron las muchachas de la tierra de las flores, de las heroínas y los poetas, quienes lanzaban a la publicidad Iris, con patriotismo y entusiasmo, reclamando los derechos de la mujer y dándonos a conocer sus ideales. Dirigido por muchachas inteligentes y perseverantes, muy pronto habrá de cumplir el primer año de vida.

Y hoy son las hijas de Murillo, de la progresista ciudad del Illimani, quienes se lanzan a la ardua tarea del periodismo, con el lema de los grandes pensadores, ¡siempre adelante!

Vamos todas en pos de un mismo ideal, nuestras aspiraciones ya son conocidas, queremos ver surgir a la mujer, reclamar sus derechos; no para que sea una ridícula parodia del hombre; ya lo hemos dicho, tampoco por satisfacer un capricho personal. ¡No!

Nuestra obra no es de poca importancia; nuestras hermanas no han permanecido indiferentes; ¡nos han respondido!

Hermanas de Tarija, Cochabamba y La Paz, trabajemos hoy más que ayer y mañana más que hoy, que Feminiflor, Pepita, Iris e Ideal femenino sean una sola obra útil a la mujer, no desmayemos, hagamos un llamado al mundo femenino; y que a los otros departamentos llegue el eco de este llamado, que nuestras hermanas no permanezcan por más tiempo indiferentes, ¡que nos respondan también!

Seamos perseverantes, trabajemos por que nuestra amada patria sea grande y feliz, trabajemos por la mujer, instruyámonos mucho más.

¡Que la crítica malintencionada no llegue ni por un instante hasta nuestros corazones; seamos fuertes, sigamos adelante sin desmayar, enarbolando la bandera del feminismo, la justicia y la verdad!


Fuente: Feminiflor No. 15, Año II. Oruro, septiembre de 1922



IRIS en su advenimiento


Laura G. De La Rosa T.

Para sus redactoras (cariñosamente)

Hermoso nombre, ¿verdad?, el de este periódico femenino que hoy ve la luz pública, en esta bella y gentil tierra de Cochabamba. En esta ciudad de los privilegios, donde la Primavera es eterna, donde no se agostan las flores, ni se marchita la belleza de sus damas.

IRIS viene al mundo, pletórico de vida y de ideas juveniles, ya que su mesa de redacción la compone un grupo distinguido de muchachas intelectuales llenas de fe y de esperanza en el futuro.

IRIS se presenta al público, con la frente alta y sin miedo, como el más fiel exponente del grado de cultura que ha alcanzado la mujer boliviana, y muy particularmente, la intelectualidad femenina de esta bella tierra del Tunari.

IRIS ha venido a llenar una necesidad harto tiempo sentida por esta falange de muchachas inteligentes, deseosas de esparcir por el mundo sus ideas, no aislada sino colectivamente, y en algo que fuera suyo, donde todo fuera hermoso, donde todo fuera femenino.

IRIS será cual bouquet de fragantes y hermosas flores primaverales, donde la intelectualidad femenina de esta tierra tan fecunda hará derroche de ingenio, de cultura y de talento.

IRIS, como la planta delicada y fina, no solo podrá vivir del ingenio y del talento de sus redactoras para crecer y progresar, necesariamente necesita del apoyo que debe prestarle el público y sobre todo el sexo. Pensad que la cultura de los pueblos se mide por la ilustración de sus mujeres, ayudad a vuestras muchachas, aportad vuestro grano de arena comprando en cada edición un número y habréis hecho algo por el fomento de la cultura, por desarrollar más, si cabe el gusto, por las bellas letras y las artes.

IRIS, a nombre de la muchachada femenina de Oruro y a nombre de Feminiflor, vuestra hermana mayor, yo os saludo así como a nuestras hermanas espirituales, vuestras valientes y esforzadas redactoras para quienes deseamos el más franco éxito en la difícil tarea que hoy han empezado.

Balneario de Cala Cala, 14 de noviembre de 1921



Él lo manifestará

María Rosa

Estimuladas por nuestras hermanas de la ciudad del Pagador y alentadas con su ejemplo, ensayamos una labor completamente nueva para nosotras. Nuestro camino será sembrado de obstáculos, pero nos proponemos vencerlos y quien lleva resolución del triunfo tiene probabilidades del éxito.

Quizá nuestros entusiasmos son superiores a nuestras aptitudes, pero creemos cumplir nuestra misión contribuyendo a la noble labor de enaltecer a la mujer, desgraciadamente tan deprimida en nuestro país por prejuicios tan profundamente arraigados, que es tiempo ya de corregir.

Demostrando que las mujeres podemos tanto como los hombres, que ese ser frágil y delicado como nos llaman, puede luchar con tanto ahínco y perseverancia como ellos.

Si carecemos de fuerza material, en cambio poseemos la moral ejercitada en la práctica abnegada de la virtud. Si el hombre sobresale por la fuerza física de que está dotado, ¿tendrá derecho para oprimir a la que carece de ella?

Creemos por el contrario que debe tenderle la mano para levantarla, si él es el fuerte. ayudar al débil y no aplastarlo es su deber, eso es hidalgo.

Lejos, muy lejos, está de nuestra mente el tratar de abandonar el lugar sagrado que ocupamos en nuestro hogar cristiano. ¡Líbrenos Dios de tal presunción! Pero anhelamos conquistar el puesto a que tenemos derecho en la sociedad, elevando nuestro nivel intelectual para hacernos dignas de cumplir la misión que se nos atribuye, mas no inconsciente y forzosamente.

Tenemos el campo vastísimo de nuestros hogares para ejercitar y perfeccionar la virtud, creamos esta hojita periodística para estimularnos en el ejercicio de nuestras facultades intelectuales.

¿Obramos bien u obramos mal? ¿Merecemos el apoyo del público? Él lo manifestará.



A las distinguidas redactoras de Feminiflor


Estimadas señoritas:


Haciendo eco a la voz lanzada por Feminiflor, las hijas del Tunari valientemente nos hemos lanzado a la carrera del periodismo. Ahí va la diminuta Iris.

Hoy ve la luz por vez primera. ¿Qué efecto les causará?

No lo sabemos. Sin embargo, creemos que a su llegada a Oruro, Feminiflor la acogerá benévolamente y demostrará franca alegría a su nueva hermana que ha surgido a la luz para ser su adicta compañera, ya en las luchas como en los triunfos.

Con este motivo nos es grato también manifestar a ustedes nuestra profunda simpatía y adhesión por la labor eficaz que despliegan en Feminiflor.

Y al saludarlas cariñosamente presentamos a ustedes nuestra más sincera amistad.

Elena Gutiérrez Reza

María Antonia Arteaga

María Teresa Urquidi R.

Cuerpo de Redacción

Cochabamba, 14 de noviembre de 1921.


De Cochabamba

El día domingo 13 del actual se inauguró en la ciudad el centro organizado por simpáticas y entusiastas muchachas deseosas de cultivar las bellas artes y cambiar las horas monótonas por aquellas llenas de belleza y de vida.

Su primera sesión se llevó a cabo en casa de la señorita María Teresa Urquidi, en la campiña de Cala Cala, en medio de un ambiente de franca cordialidad y de entusiasmo, habiéndo ejecutado bonitos y variados números del programa, mereciendo todos ellos calurosos aplausos.

Quedó constituido su directorio de la siguiente forma:

Presidenta Srta. María Antonia Arteaga

Vicepresidenta ´´ María Teresa Urquidi R.

Segunda Vicepresidenta ´´ Elena Gutiérrez Reza

Secretaria ´´ Alcira Velarde Guzmán

Prosecretaria ´´ Mercedes Oblitas Velarde

Tesorera ´´ Blanca Del Granado

Auguramos éxito a esta simpática agrupación con el excelente personal del que está formado el directorio. Reciban sus simpáticas socias un cariñoso saludo de las socias del Centro Artístico e Intelectual de Oruro.


IRIS


Un núcleo de inteligentes y simpáticas muchachas de la ciudad del Tunari, con la perseverancia y talento que las distingue, se han iniciado en la carrera periodística, fundando su simpático periodiquito con el nombre con el que encabezamos estas líneas.

Hemos recibido su primer número, contiene excelente material de lectura, demuestran con él sus redactoras el grado de cultura que ha alcanzado la mujer cochabambina y con frases cálidas y resueltas dicen: “Nuestro camino está sembrado de obstáculos, pero nos proponemos vencerlos y quien lleva resolución del triunfo tiene probabilidades del éxito”.

Con lo cual demuestran el entusiasmo con que se inician en la labor periodística y su firmeza de carácter para luchar por la causa.

El cuerpo de redacción está formado por inteligentes y resueltas muchachas, en la siguiente forma: Directora Srta. Elena Gutiérrez R., Redactora Srta. M. Teresa Urquidi Reza, Administradora Srta. María Antonia Arteaga L.

Reciban sus redactoras las sinceras felicitaciones y frases de aliento de sus colegas por tan laudable tarea.


Fuente: Feminiflor Año I, Oruro, noviembre de 1921, No. 7.


 

Ideal femenino


Ha llegado hasta nuestra redacción el segundo número del simpático periódico Ideal femenino, vocero de la juventud femenina de La Paz y redactado por entusiastas señoritas intelectuales de aquella ciudad. Su mesa de redacción la componen la señorita Ana Rosa Tornero (directora), Matty Carmona Rodó (jefe de redacción) y María Teresa Solari (administradora). Registra en sus páginas artículos de interés, contienen abundante material de lectura, artículos patrióticos como “Salutación”, “Patriotismo”, “Colorado” y otros. La señorita Ana Rosa Tornero, con frases llenas de patriotismo, saluda a los pueblos hermanos de Cochabamba y Santa Cruz en las gloriosas fechas del 14 y 24 de septiembre, en cálidas y resueltas frases dice:

“Es necesario que unamos los latidos para marchar juntos por la senda del

progreso, desterremos el aleteo apasionado del regionalismo, haciendo germinar en el jardín de nuestra patria la bella flor de la fraternidad; no enlutemos nuestra tricolor con la discordia, no hagamos gemir a nuestra madre Bolivia, luchemos contra el sentimentalismo morboso que conduce al abismo de la decadencia”.

La señorita Carmen Sánchez Bustamante con frases certeras nos presenta a Gregorio Martínez Sierra como el escritor ideal de la mujer. Es un trabajo de gran interés y utilidad. Recomienda al sexo femenino la lectura de los valiosos libros Cartas a la mujer de España, Feminismo, feminidad, españolismo, La mujer española y Calendario espiritual del escritor predilecto G. Martínez Sierra.

Ojalá siga [escribiendo] la señorita Sánchez Bustamante sobre este tema de interés para la mujer.

El artículo “Impresiones” de la señorita Matty Carmona Rodó es muy delicado, nos muestra con escogidas frases las desigualdades de la vida. Mientras unos ríen, otros lloran.

La señorita María Teresa Solari “La senda del estudio” alienta a todas las que guiadas por sanos ideales, pensando en el hogar y en la patria, estudian, se esfuerzan por instruirse. Y siente , reprocha diremos, a los seres infelices que olvidados de sí mismos y de su patria, indiferentes, dejan pasar las horas sin posar la vista sobre un libro, sin instruirse, sin anhelos.

Preciosos trabajos literarios que dicen “De flores y de poesía”, de recuerdos cariñosos para la ciudad ausente, de primavera, de “Fulgores de luna” y de felicidad.

Encontramos también un buen artículo sobre “Economía doméstica”, basado en la dirección del hogar y el modo de hacer las compras; muy útil a toda mujer.

Hemos leído con placer en el mismo periódico artículos de aliento y aplauso para las redactoras, de personas amigas que no han permanecido indiferentes ante la obra que ellas con tanto ahínco han empezado.

Ideal femenino triunfará, será de mucho interés para la juventud femenina, y no dudamos que todos le prestarán su apoyo, muy particularmente el público entusiasta de La Paz.

Desde luego vayan a las simpáticas redactoras colegas las felicitaciones cariñosas, las palabras de aplauso y de aliento que en estas líneas les envían las socias del Círculo Artístico e Intelectual de Señoritas de Oruro y el apoyo decidido que les brinda Feminiflor.


Fuente: Feminiflor, Año II, Oruro, septiembre de 1922, No. 15.


Para Feminiflor

Ana Rosa Tornero A.

Directora de Ideal femenino


El amanecer del 25 de mayo, en medio de una aurora sonriente y de efluvios de luz, anuncia un día glorioso para nuestras hermanas del Pagador. Feminiflor llega a los dos años de vida, lo que implica un nuevo triunfo, dos años de ardua lucha en el escabroso sendero del periodismo, dos años de constante trabajo en el horizonte intelectual.

Al celebrar esta fecha suenan victoriosas las campanas del derecho y la justicia, anunciando el aniversario del paladín de bellos sentimientos, que emanan de un búcaro de primorosas flores cuyos aromáticos ideales embriagan el campo femenino. Al recordar este día el eco del regocijo repercute en los corazones de sus hermanas de anhelos y combate.

Feminiflor, que dio el primer clarinazo de periodismo femenino, siente hoy el orgullo de los triunfadores; esa alborada de la juventud ciñe su frente con la aurora de la gloria.

Así como la flor muere con poesía, el soldado con heroísmo al lado de su fusil y el piloto desafiando al cóndor, del mismo modo las que esgrimimos la pluma debemos sacrificar, si es posible, nuestra vida en aras de nuestras aspiraciones, defendiendo con valor los fueros del heroísmo femenino.

Vosotras, compañeras de periodismo, habéis ahogado con el arma de la realidad a esos espíritus carcomidos que solo os brindaban la sonrisa del pesimismo; hoy en terreno cultural flamea la bandera de la victoria, bajo cuyos pliegues se halla grabado en letras de oro el nombre de Feminiflor. Un nuevo sol alumbra el huerto florido, sol que refleja la perseverancia y vivifica los capullos, que entreabren sus pétalos a las actividades de la vida.

Ideal femenino se asocia al júbilo de Feminiflor y sus redactoras os envían palabras vehementes de felicitación y al formular prosperidad por sus hermanas repiten: luchemos hasta vencer y morir gloriosas, impulsadas por las palabras de un célebre escritor que dice “donde no hay combate, no hay victoria”.


La Paz, mayo 13 de 1923.


Fuente: Feminiflor, Año III, Oruro, 25 de mayo de 1923, No. 22.


Los textos de Feminiflor fueron transcritos y editados por Utama. Comunidad de lectores. Investigación realizada con la subvención del Fondo de Mujeres Bolivia Apthapi Jopueti.





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